NOTAS
1. Cf. Mt 28, 19 s.
2. Cf. 1 Jn 1, 1.
3. Cf. Jn 20, 31.
4. Cf. AAS 63 (1971), pp. 758-764.
5. Cf. n. 44; cf. también los nn. 45-48; 54: AAS 68 (1976),
pp. 34-35; 35-38; 43.
6. Se sabe que, según el Motu proprio Apostolica Sollicitudo
del 15 septiembre 1965 (AAS 57 [1965], pp. 775-780), el Sínodo de
los Obispos puede reunirse en Asamblea general, en Asamblea extraordinaria o en
Asamblea especial. En la presente Exhortación Apostólica, las
palabras «Sínodo» o «Padres Sinodales», o «Aula
Sinodal», se referirán siempre, a no ser que se diga lo contrario, a
la IV Asamblea general del Sínodo de los Obispos, tenida en Roma en
octubre de 1977, sobre la catequesis.
7. Cf. Synodus Episcoporum: De catechesi hoc nostro tempore tradenda
praesertim pueris atque iuvenibus, Ad Populum Dei Nuntius, e Civitate
Vaticana, 28.X.1977; cf. « L'Osservatore Romano » (30 octubre 1977),
pp. 3-4.
8. Cf. AAS 69 (1977), p. 633.
9. Jn 1, 14.
10. Jn 14, 6.
11. Ef 3, 9. 18s.
12. Cf. Jn 14, 6.
13. Jn 7, 16. Este es un tema preferido por el cuarto Evangelio: cf,
Jn 3, 34; 8, 28; 12, 49 s; 14, 24; 17, 8. 14.
14. 1 Co 11, 23: la palabra «transmitir», empleada aquí
por san Pablo, ha sido repetida a menudo en la Exhort. Ap. Evangelii
nuntiandi para describir la acción evangelizadora de la Iglesia; por
ejemplo nn, 4, 15, 78, 79.
15. Act 1, 1.
16. Mt 26, 55; cf. Jn 18, 20.
17. Mc 10, 1.
18. Mc 1, 22; cf. también Mt 5, 2; 11, 1; 13, 54; 22,
16; Mc 2, 13; 4, 1; 6, 2. 6; Lc 5, 3. 17; Jn 7, 14; 8,
2; etc.
19. Lc 23, 5.
20. Aproximadamente en unos cincuenta pasajes de los cuatro Evangelios, este
título, heredado por toda la Tradición judía pero adornado
aquí de un significado nuevo que el mismo Cristo trata a menudo de
iluminar, es atribuido a Jesús.
21. Cf., entre otros, Mt 8, 19; Mc 4, 38; 9, 38; 10, 35; 13,
1; Jn 11, 28.
22. Mt 12, 38.
23. Lc 10, 25; cf. Mt 22, 16.
24. Jn 13, 13 s.; cf. también Mt 10, 25; 26, 18 y
paralelos.
25. Mt 23, 8. Ignacio de Antioquía recoge esta afirmación
y la comenta así: «Nosotros hemos recibido la fe, por esto nosotros
nos mantenemos a fin de ser reconocidos como discípulos de Jesucristo,
nuestro único Maestro» (Epistula ad Magnesios, IX, 1: Funk
1, 239).
26. Jn 3, 2.
27. La representación de Cristo en actitud de enseñar aparece
ya en las catacumbas romanas. Está usada profusamente en los mosaicos del
arte romano-bizantino de los siglos III y IV. Constituirá un motivo artístico
predominante en las imágines de las grandes catedrales románicas y
góticas de la edad media.
28. Mt 28, 19.
29. Jn 15, 15.
30. Cf.. Jn 15, 16.
31. Act 2, 42.
32. Act 4, 2.
33. Cf. Act 4, 18, 5, 28
34. Cf. Act 4, 19.
35. Act 1, 25.
36. Cf Act 6, 8 ss.; cf. también Felipe catequizando al
funcionario de una reina de Etiopía, Act 8, 26 ss.
37. Cf. Act 15, 35.
38. Cf. Act 8, 4.
39. Act 28, 31.
40. Cf. Cart. Enc. Mater et Magistra del Papa Juan XXIII (AAS
53 [1961], p. 401): La Iglesia es «madre», porque engendra sin cesar
nuevos hijos por el bautismo y hace aumentar la familia de Dios; es «educadora»,
porque hace que sus hijos crezcan en la gracia de su bautismo alimentando su
sensus fidei por la enseñanza de las verdades de la fe.
41. Cf. por ejemplo: la carta de Clemente Romano a la Iglesia de Corinto, la
Didaché, la « Carta de los Apóstoles », los escritos de
S. Ireneo de Lyon (Demonstratio Apostolicae praedicationis y Adversus
haereses), de Tertuliano (De baptismo), de Clemente de Alejandría
(Paedagogus), de S. Cipriano (Testimonia ad Quirinum), de Orígenes
(Contra Celsum), etc.
42. Cf. 2 Tes 3, 1.
43. Conc. Ecum. Vat. II, Decl. sobre la libertad religiosa Dignitatis
humanae, n. 2: AAS 58 (1966), p. 930.
44. Cf. Declaración universal de los Derechos del Hombre (ONU), 10
diciembre 1948, art. 18, Pacto Internacional relativo a los derechos civiles y
políticos (ONU), 16 diciembre 1966 art. 4; Acto final de la
Conferencia sobre la Seguridad y la Cooperación en Europa, par. VII.
45. Synodus Episcoporum: De catechesi hoc nostro tempore tradenda
praesertim pueris atque iuvenibus, Ad Populum Dei Nuntius, nn. 1 y 4: loc.
cit., pp. 3-4 y 6-7; cf. « L'Osservatore Romano » (30 octubre
1977), p. 3.
46. Ibid., n. 6: loc. cit., pp. 7-8.
47. S. Congregación para el Clero, Directorium Catechisticum
Generale, nn. 17-35: AAS 64 (1972), pp. 110-118.
48. Cf. nn. 17-24: AAS 68 (1976), pp. 17-22.
49. Synodus Episcoporum: De catechesi hoc nostro tempore tradenda
praesertim pueris atque iuvenibus; Ad Populum Dei Nuntius, n. 1: loc.
cit., pp. 3 s.; cf. « L'Osservatore Romano » (30 octubre 1977), p.
3.
50. Discurso de clausura del Sínodo (29 octubre 1977): AAS 69
(1977), p. 634.
51. Ibid.
52. Directorium Catechisticum Generale, nn. 40 y 46: AAS 64
(1972), pp. 121 y 124s.
53. Decr. sobre el ministerio y la vida de los presbíteros Presbyterorum
Ordinis, n 6: AAS 58 (1966), p. 999.
54. Cf. Ordo initiationis christianae adultorum
55. Ef 4, 13
56. Cf. 1 Pe 3, 15
57. Const. dogm. sobre la divina Revelación Dei Verbum, nn.
10 y 24: AAS 58 (1966), pp. 822 y 828 s.; cf. también S.
Congregación para el Clero, Directorium Catechisticum Generale,
n. 45 (AAS 64 [1972], p. 124), que sitúa bien las fuentes
principales o complementarias de la catequesis.
58. Cf. Ordo initiationis christianae adultorum, nn. 25-26; 183-187.
59. Cf. AAS 60 (1968), pp. 436-445. Al lado de estas grandes
profesiones de fe del Magisterio, se pueden ver profesiones de fe populares,
arraigadas en la cultura cristiana tradicional de ciertos países; cf. lo
que yo decía a los jóvenes en Gniezno, 3 junio 1979, a propósito
del canto-mensaje «Bogurodzica»: «No es solamente un canto: es
también una profesión de fe, un símbolo del Credo polaco,
es una catequesis y también un documento de tradición cristiana.
Las principales verdades de fe y los principios de la moral están
contenidos en él. No es solamente un objeto histórico. Es el
documento de la vida. Se le ha llamado también el catecismo polaco»:
cf. AAS 71 (1979), p. 754.
60. N. 25: AAS 68 (1976), p. 23.
61. Ibid., principalmente nn. 26-39: l. c., pp. 23-25; los «elementos
principales del mensaje cristiano» están expuestos de manera más
sistemática todavía en el Directorium Catechisticum Generale,
nn. 47-69 (AAS 64 [1972], pp. 125-141) en el cual se encuentra también
la norma del contenido doctrinal esencial de la catequesis.
62. Se podrá consultar también el capítulo del Directorium
Catechisticum Generale sobre este punto, nn. 37-46 (l.c., pp.
120-125).
63. Rom 1, 19.
64. Act 17, 23
65. Cf. Ef 3, 3.
66. Cf. Ef 2, 18
67. Act 20, 28.
68. Conc. Ecum. Vat. II, Const. past. sobre la Iglesia en el mundo actual
Gaudium et spes, n. 39: AAS 58 (1966), pp. 1056 s.
69. Rom 6, 4.
70. 2 Co 5, 17.
71. Cf. ibid.
72. Rom 6, 23.
73. Cf. Pablo VI, Exhort. Ap. Evangelii nuntiandi, nn. 30-38: AAS
68 (1976), pp. 25-30.
74. Cf. Catecismo mayor, V parte, cap. 6, nn. 965-966.
75. Cf. Flp 2, 17.
76. Rom 10, 8.
77. Flp 3, 8
78. Ef 4, 20 s.
79. Cf. 2 Tes 2, 7.
80. Jn 6, 69; cf. Act 5, 20; 7, 38.
81. Act 2, 28, citando el Sal 1a, 11.
82. Cf. todo el decreto sobre el ecumenismo Unitatis Redintegratio:
AAS 57 (1965), pp. 90-112.
83. Cf. ibid., n. 5: l.c., p. 96; cf. también Conc.
Ecum. Vat. II, Decr. sobre la actividad misionera de la Iglesia Ad Gentes,
n. 15: AAS 58 (1966), pp. 963-965; S. Congregación para el Clero,
Directorium Catechisticum Generale, n. 27: AAS 64 (1972), p.
115.
84. Cf. Conc. Ecum. Vat. II, Decr. sobre el ecumenismo Unitatis
Redintegratio, nn. 3-4: AAS 57 (1965), pp. 92-96.
85. Ibid., n 3: l. c., p. 93.
86. Cf. Ibid.; cf. también Const. dogm. sobre la Iglesia Lumen
gentium, n 15: AAS 57 (1965), p. 19.
87. Lc 12, 32.
88. Cf., por ejemplo, Conc. Ecum. Vat. II, Const past. sobre la Iglesia en
el mundo actual Gaudium et Spes: AAS 58 (1966), pp. 1025-1120;
Pablo VI, Cart. Enc. Populorum Progressio: AAS 59 (1967), pp.
257-299; Cart. Ap. Octogesima Adveniens: AAS 63 (1971), pp.
401-441; Exhort. Ap. Evangelii nuntiandi: AAS 68 (1976), pp.
5-76.
89. Mt 1, 16.
90. Cf. Conc. Ecum. Vat. II, Decr. sobre el oficio pastoral de los Obispos
Christus Dominus, n. 14: AAS 58 (1966), p. 679; Decr. sobre la
actividad misionera de la Iglesia Ad gentes, n. 14: AAS 58
(1966), pp. 962-963, S. Congregación para el Clero, Directorium
Catechisticum Generale, n. 20: AAS 64 (1972). p. 112; cf. también
Ordo initiationis christianae adultorum.
91. Cf. n. 58: AAS 68 (1976), pp. 46-49.
92. Cf. Synodus Episcoporum: De catechesi hoc nostro tempore tradenda
praesertim pueris atque iuvenibus, Ad Populum Dei Nuntius, nn. 7-10: loc.
cit., pp. 9-12; cf. « L'Osservatore Romano » (30 octubre 1977), p.
3.
93. Cf. S Congregación para el Clero, Directorium Catechisticum
Generale, nn 119-121; 134: AAS 64 (1972), pp. 166-167; 172.
94. AAS 71 (1979), p. 607.
95. Cf. Rom 16, 25; Ef 3, 5.
96. Cf. 1 Co 1, 17.
97. Cf. 2 Tim 1, 14.
98. Cf. Jn 1, 16; Ef 1, 10.
99. Cf. Enc. Redemptor Hominis, nn. 15-16: AAS 71 (1979),
pp, 286-295.
100. Cf. Mt 5, 13-16.
101. Cf. Pablo VI, Enc. Ecclesiam suam, III parte: AAS 56
(1964), pp. 637-659.
102. Cf. Heb 11, 27.
103. 1 Co 13, 12.
104. Cf. 1 Tim 6, 16.
105. Heb 11, 1.
106. Cf. Mt 2, 1 ss.
107. Blas Pascal, El misterio de Jesús: Pensamientos, n. 553.
108. Pablo VI, Sollemnis Professio Fidei, n. 4: AAS 60
(1968), P. 434.
109. Pablo VI, Exhort. Ap. Quinque iam Anni: AAS 63 (1971),
P. 99.
110. Cf. 1 Tim 1, 3 ss.; 4, 1 ss.; 2 Tim 2, 14 ss.; 4, 1-5;
Tit 1, 10-12; cf. también Exhort. Ap. Evangelii nuntiandi,
n. 78: AAS 68 (1976), p. 70.
111. Enc. Redemptor Hominis, n. 10: AAS 71 (1979), p. 274.
112. Cf. De catechizandis rudibus: PL 40, 310-347.
113. Cf. Decr. sobre el oficio pastoral de los Obispos Christus Dominus,
n. 14: AAS 58 ( 1966), p. 679.
114. Decr. sobre el ministerio y vida de los presbíteros Presbyterorum
Ordinis, n. 6: AAS 58 (1966), p. 999.
115. Lam 4, 4.
116. Ef 4, 5 s.
117. Cf. Conc. Ecum. Vat. II, Const. sobre la sagrada liturgia Sacrosanctum
Concilium, nn. 35, 52: AAS 56 (1964), pp. 109, 114; cf. también
Institutio generalis Missalis Romani promulgada por decreto de la S.
Congregación de Ritos el 6 abril 1969, n. 33, y lo que se ha dicho más
arriba en el cap. VI sobre la homilía.
118. Desde la alta edad media, los Concilios provinciales insistían
sobre la responsabilidad de los padres en materia de educación de la fe:
cf. VI Concilio de Arlés (a. 813), can. 19; Concilio de Maguncia (a.
813), cann. 45-47; VI Concilio de París (a. 829), libro I, cap. 7: Mansi,
Sacrorum Conciliorum nova et amplissima collectio, XIV, 62, 74, 542.
Entre los documentos más recientes del Magisterio, conviene citar la Enc.
Divini illius Magistri de Pío XI, 31 diciembre 1929: AAS
22 (1930), pp. 49-86; muchos discursos y mensajes de Pío XII; y sobre
todo los textos del Concilio Vaticano II: Const. dogm. sobre la Iglesia Lumen
gentium, nn. 11, 35:
AAS 57 (1965), pp. 15, 40, Decr. sobre el apostolado de los seglares
Apostolicam Actuositatem, nn. 11, 30: AAS 58 (1966), pp.
847-860, Const. past. sobre la Iglesia en el mundo actual Gaudium et Spes,
n. 52: AAS 58 (1966), p. 1073; y especialmente la Decl. sobre la educación
cristiana de la juventud
Gravissimum Educationis, n. 3: AAS 58 (1966), p. 731.
119. Cf. Conc. Ecum. Vat. II, Decl. sobre la educación cristiana de
la juventud Gravissimum Educationis, n. 3: AAS 58 (1966), p.
731.
120. Conc. Ecum. Vat. II, Const dogm. sobre la Iglesia Lumen Gentium,
n. 11:
AAS 57 (1965), p. 16; cf. Decr. sobre el apostolado de los seglares
Apostolicam Actuositatem, n. 11: AAS 58 (1966), p 848.
121. Exhort. Ap. Evangelii nuntiandi, n. 77: AAS 68 (1967),
122. Jn 14, 26.
123. Jn 16, 13.
124. In Ioannis Evangelium Tractatus, 97, 1: PL 35, 1877.
125. Jn 15, 26-27
126. Cf. Rom 8, 14-17; Gal 4, 6.
127. Rom 8, 15.
128. 1 Co 12, 3.
129. Cf. 1 Co 12, 4-11
130. Ef 5, 18.
131. Retractationum liber I, 23, 2: PL 32, 621.
132. N. 75: AAS 68 (1976), p. 66.
133. Cf. Lc 2, 52.
134. Cf. Jn 1, 14; Heb 10, 5; S. Th. IIIª, Q. 12, a.
2; a. 3, ad 3.
135. Cf. Lc 2, 51.
136. Cf. Jn 6, 45.
137. Cf. Sermo 25, 7: PL 46, 937-938.
138. Mt 28, 19.