| Las
Apariciones
Es casi seguro que no estaríamos
celebrando las beatificaciones de Jacinta y Francisco Marto si no
hubiera sido por las apariciones que ellos presenciaron. Sí, todo
católico tiene la posibilidad de conseguir la medida de santidad que
merece este honor. Sin embargo, en términos prácticos fue la tutela
de un ángel y de la
Santísima Virgen que llevó a estos dos niños a la santidad en solo
pocos años. Esa tutela comenzó en la primavera de 1916 con las tres
visitas del Angel Guardián de Portugal, aparición que sirvió como
preparación para las visitas de la Madre de Dios al año siguiente.
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