Quinto Misterio Glorioso: La Coronación

(Intención: Para poder estar algún día unido a Dios en su Reino)

Madre querida, la justicia de Dios no estaba satisfecha con reunirte en cuerpo y alma para que pudieras imitar Jesús en su Reino. Tu divino Hijo, Dios y Señor, te coronó como Reina de Cielo y Tierra.

En la tierra eras la desconocida Madre de Jesús. Tu humildad asombró a los ángeles y confundió a los demonios. Es verdaderamente justo, que ahora tu grandeza sea manifestada a todos los hijos de Dios.

Tu solo deseo es el de conducirnos a Jesús y tu única oración es por nuestra salvación. Te agradezco tu solicitud y me entristece mi negligencia.

Tu coronación me garantiza que algún día yo seré gloriosamente coronado. Dios enjugará todas mis lágrimas y me será otorgada la luz de la Gloria. Tu corazón fue lacerado con Siete Dolores durante su terrenal peregrinaje.

Ahora, doce estrellas circundan tu cabeza y la luna está bajo tus pies (Rev. 12:1). Tú eres Reina del Universo - los ángeles te sirven - las constelaciones enmarcan tu belleza. Obtén para mi, Madre querida, la gracia necesaria para un día entrar en Su Reino y recibir la corona de Santidad.

Recite 1 Padre Nuestro, 10 Avemarías, 1 Gloria y 
1 ¡Oh Jesús
mío...! 


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La Salve


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