Deuteronomio 4:32-40
32 Pregunta, pregunta a los tiempos antiguos,
que te han precedido desde el día en que Dios creó al hombre sobre la
tierra: ¿Hubo jamás desde un extremo a otro del cielo palabra tan grande
como ésta? ¿Se oyó semejante?
33 ¿Hay algún pueblo que haya oído como tú has oído la voz del Dios vivo
hablando de en medio del fuego, y haya sobrevivido?
34 ¿Algún dios intentó jamás venir a buscarse una nación de en medio de
otra nación por medio de pruebas, señales, prodigios y guerra, con mano
fuerte y tenso brazo, por grandes terrores, como todo lo que Yahveh
vuestro Dios hizo con vosotros, a vuestros mismos ojos, en Egipto?
35 A ti se te ha dado a ver todo esto, para que sepas que Yahveh es el
verdadero Dios y que no hay otro fuera de él.
36 Desde el cielo te ha hecho oír su voz para instruirte, y en la tierra
te ha mostrado su gran fuego, y de en medio del fuego has oído sus
palabras.
37 Porque amó a tus padres y eligió a su descendencia después de ellos,
te sacó de Egipto personalmente con su gran fuerza,
38 desalojoó ante ti naciones más numerosas y fuertes que tú, te
introdujo en su tierra y te la dio en herencia, como la tienes hoy.
39 Reconoce, pues, hoy y medita en tu corazón que Yahveh es el único
Dios allá arriba en el cielo, y aquí abajo en la tierra; no hay otro.
40 Guarda los preceptos y los mandamientos que yo te prescribo hoy, para
que seas feliz, tú y tus hijos después de ti, y prolongues tus días en
el suelo que Yahveh tu Dios te da para siempre.