Por la fe del Pueblo de Dios Velad, manteneos firmes en la fe, sed hombres, sed fuertes. Que vuestra fe sea fuerte, que no dude, que no vacile frente a las dudas y las incertidumbres que los sistemas filosóficos y corrientes de moda quisieran sugeriros. Que no se abaje a transar con ciertos conceptos que quisieran presentar al Cristianismo como una mera ideología de carácter histórico y colocarla al mismo nivel de tantas otras, ahora ya caducas. Que vuestra fe sea gozosa, porque está basada en el conocimiento de poseer un don divino. Que cuando recéis y dialoguéis con Dios y cuando converséis conmigo, podáis poner de manifiesto esta envidiable posesión. [LOsservatore Romano, 11-3-80, 3]
|