Bajo la Cruz del Rey Crucificado Pues la predicación de la cruz es una necedad para los que se pierden; más para los que se salvan – para nosotros – es la fuerza de Dios... Nosotros predicamos a un Cristo crucificado... Cristo, fuerza de Dios y sabiduría de Dios. Por que la necedad de Dios es más sabia que la sabiduría de los hombres y la debilidad divina más fuerte que la fuerza de los hombres. Mira, nosotros que estamos al pie de la Cruz de las edades, queremos, por tu Cruz y tu Pasión, Oh Cristo, elevar hoy nuestro clamor a aquella Misericordia que ha entrado irreversiblemente en la historia del hombre, en toda nuestra historia humana y que a pesar de aparecer débil es más fuerte que el mal. Es el poder y la fuerza más grandes en los que el ser humano puede sostenerse, amenazado como lo está por tantas partes... Santo es Dios Que el poder de tu amor se muestre una vez más, más grande
que el mal que lo amenaza. [L’Osservatore Romano, 4-27-81,8] |